ATAQUES DE PÁNICO

El ataque de pánico constituye un miedo generalizado sin causa aparente, donde una persona se ve desbordada por  esta situación de temor y angustia sin previo aviso. Afecta al 5% de la población mundial el rango en que predomina es entre los 16 y los 35 años. La duración en el tiempo de estos ataques no es muy prolongada pero las personas que lo padecen, debido a la fuerte sensación de angustia y miedo que los embarga, sienten que es mucho más duradero. Los síntomas asociados al ataque de pánico son:

– Desorientación.
– Miedo y angustia intensa.
– Sudor.
– Palpitaciones.
– Sensación de pérdida de control.
– Sensación de muerte inminente.
– Necesidad de salir huyendo o imposibilidad de moverse.

Estos son algunos de los indicadores más sobresalientes que se ponen en juego durante una crisis de pánico, aunque cabe destacar que rara vez todos se dan al mismo tiempo. Se considera una crisis de pánico cuando por lo menos cuatro de estos síntomas se ponen en juego.